La Idea Detrás De "City Zen" A "City Zen" me lo planteé como una extensión o tercera pata de "The Nada" (que venía de Nueva York) y "Sur O No Sur" (ya jugado al 'volver'). Elegí grabar nuevamente en el Estudio del Arco, de León Gieco, principalmente por su ingeniero, Osqui Amante (de quien ya hablaremos), con quien había tenido un excelente rapport durante las sesiones de "Sur", y un poco por aquel viejo dicho, 'si no está roto, no lo arregles'. Además lo tenía a Javier Tenenbaum, Director de Los Años Luz, como coproductor del disco, melómano y opinador experto, si los hay. Considerándome buen 'titulero' y ya con lo de "El Zen en la Ciudad" como concepto, se me fueron ocurriendo varios homenajes, así como empecé a delinear varias colaboraciones y por qué no, unos cuantos invitados fantaseados. Estaban por un lado las ideas de "Atahualpa, You Funky", un juego rítmico dedicado al maestro, en el que la línea de bajo hace siempre lo mismo pero la percusión va y viene del funk a la chacarera, "Tom Zen", en homenaje a Tom Ze, "Oops!, un bolero con mi voz en falsete, dedicado a los genios de Les Luthiers y la "Milonga Subtropical", dedicada a los pioneros del Tropicalismo tan conocido por todos. Gracias al reconocimiento que había obtenido "Sur O No Sur" vi que la libertad artística estaba más que asegurada y no había otra presión que la propia (casi nada), entonces aproveché para llamar a la gente que podía tener un impacto en la obra. Con Drexler y Vicentico había trabado en los últimos tiempos una amistad que de varios modos coincidía en lo artístico, y de hecho, fue con ellos dos que armé las letras de "No Voy A Ser Yo" y "Oops", respectivamente. Debo mencionar lo fluídas que fueron estas colaboraciones, porque a veces la amistad puede incidir de modo nocivo en el resultado artístico, pero en este caso quedaron dos obras, para mi al menos, impactantes. Y no es todos los días que un cantautor cede lugar a otro! La dulzura de la voz de Jorge y lo inconfundible del 'caño' de Vicentico, realmente garparon a full. Por otro lado, con Rada fue increíble ver a un 'grocer' -mitad grosso, mitad prócer- desenvolverse con la soltura y profesionalismo que tiene Rubén para el "Twist Del Rezo". Lo de Fernando Cabrera (otro Uruguayo a quien admiro), también fue increíble y un disfrute. Me lo encontré en La Trastienda la noche anterior y ya habíamos hablado de hacer algo cuando estuve con The Nada en el Zitarrosa de Montevideo. Vino al otro día y grabamos voces para el "Buenos Aires Anti-Social Club" y "El Incomprendido". Y León...nos encontrábamos cada tanto en el estudio, cuando venía a grabar algo para una película o algún compromiso de esos miles que él tiene y le dije que, por cábala, tenía que meter algo en algún momento. Faltando dos días de mezcla, metió una voz en "Milonga Subtropical". Otro lujo de persona y artista. El otro verdadero lujo que tuve y tengo es la banda 'The Nada'. Gente con la que trabajo hace 4 años, algunos un poco menos, pero ahí nomás, viajando por el mundo con nuestro "Tour O No Tour". El trabajo con Juan Alvarez (bajo y voces), Cheba Massolo (guitarra eléctrica), Andrés Reboratti (flauta, saxo y percusión), Lucas 'Oveja' Espina (percusión y accesorios), Maxi Padin (charangos y percusion), Julian Hasse (bandoneon), Mariano Massolo (armónica y percusión), Luciana Godoy (voces) y Enrique el "Zurdo" Roizner (Batería, con mayúscula), no sólo ha sido un placer, sino también un aprendizaje conjunto. Como decíamos un poco en broma durante las sesiones de fotos en el 60, 'un esfuerzo colectivo'. Para ellos, mi eterno agradecimiento. También los músicos invitados como Javier Casalla (un 'The Nada' mas), Dani Buira, Sebastián Schachtel, Axel Krygier (viejos amigos), Sandra Baylac, Beata Soderbergh ('tangomana' de NY con un disco bárbaro grabado en Ion), Luis Gurevich (productor y músico de León), Diego Wainer, Alejandro Oliva. Todos 'orejeros y leídos', la mejor combinación, como decía Miles Davis. Por último, puedo mencionar un par de 'milagros' más durante las sesiones. El trabajar con Osqui Amante, músico y esteta de lo más fino que conocía, que grabó discos 'bisagra' del rock Nacional, como el de 'Soluna', tocó en Oveja Negra y fue sonidista de les Luthiers muchos años. Un capo del estudio y 'cara de poker' si los hay, que me ayudó en todo. Vino Tito a recitar un par de poesías... A él lo conocí cuando me llevó hace un par de años para el canal de Music Country y Solo Tango. En el coche me recitó "Volutas de Humo" y me contó su historia. Me prometí hacer algo con él por su histrionismo y su sentimiento tanguero puro, sin 'for exportismos". Cuando lo grabamos con Osqui y luego lo pegamos a un bandoneón con Matías Cella, fue de primera toma. O sea, quedó tal cual lo pegamos, de primera. El otro 'milagro' fueron los colectivos de Viviana Parra, una amiga 'tangomana' que conozco de las milongas de Nueva York. También, la primera edición del sonido ambiente que trajo, con la música, quedaron tal cual. Las sesiones comenzaron a fines de Junio del 2004 y terminaron en Octubre del mismo año. En el medio, viajes, festivales, nominaciones y reconocimientos varios y el 'Tour O No Tour', implicaron atrasos y ansiedades, pero llegamos. Creo que con un "City Zen" que hace honor a su nombre. "Es una guerra entre el ruido y nada..." Sigamos haciendo ruido. Gracias, Kevin + The Nada.
|