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15/04/2008 - ElSIGLOWEB.COM - TUCUMAN |
Canciones para inspirar a la gente
Kevin Johansen habla con EL SIGLO sobre su inminente primera
presentación en Tucumán, el próximo domingo en el teatro San Martín.
"Una canción tiene la magia y la posibilidad -como dice Bob Dylan- de
'inspirar a la gente'; creo que cualquier composición sirve para ayudar
a ver la luz a través del túnel".
Desde Buenos Aires, la charla telefónica de Kevin Johansen con EL SIGLO
tiene como trasfondo el concierto -el primero en tierra tucumana- que
el cantautor brindará el próximo domingo, a las 20.30, en el teatro San
Martín (avenida Sarmiento y Muñecas).
Nacido en Alaska -de madre argentina y padre estadounidense-, Kevin pasó la niñez en California, la adolescencia en Montevideo y Buenos Aires y la juventud en Nueva York, mutaciones y experiencias que le aportaron a su vida -y a su arte- la marca de la mixtura.
"La mezcla es nuestro pasado, como el tío italiano o la madre española que hay en tantas casas. El purismo no existe en la vida, y la música no tiene visa ni pasaporte. En Medio Oriente uno encuentra a la rumba flamenca, y un amigo árabe-israelí de Israel, cuando le hice oír una chacarera, me contó que ese ritmo era oriental y que tenía más de dos mil años", comenta el creador.
Aunque hombre viajado -hizo giras por EEUU, España, México y Chile-, hace saber que nunca estuvo en Tucumán, ni siquiera como turista: "Lo que más me liga al NOA es haber tenido una novia catamarqueña", acota y suelta que anduvo "poco por el Interior".
The Nada (2000) -con el rítmico y adherente Guacamole-; Sur o no Sur (2002); City Zen (2004) y Logo (2007), que contiene Anoche Soñé Contigo, tema cuyo muy rotado video cuenta con una intervención de la modelo Luli Fernández-, conforman la discografía de este artista que transita por los tonos medios y medidos, el pop, lo latino y el humor.
A Nueva York la evoca como "parecida a Buenos Aires, con mucho adoquín y mucha mezcla, una ciudad loca y hermosa que hay que caminarla. Haber vivido allá me paró las antenas".
De su paso por el CBGB, un emblemático club del punk de Manhattan por donde pasaron Los Ramones, Blondie, Talking Heads y Patti Smith, entre otras figuras, recuerda su amistad con Hilly Kristal, el propietario recientemente fallecido.
"Era -explica- un tipo muy tranquilo y a la vez con todas las pilas. En el tiempo que lo traté -a principios de los noventa-, el lugar estaba muy descuidado, con olor a cerveza y suciedad. Una vez que yo estaba tocando, un galgo peludo apareció en el escenario y se puso a hacer sus necesidades (risas)".
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